La virgen negra de Montcada.

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“Soy negra porque el sol me miró”

El cantar de los cantares.

La virgen negra que más resonancia tiene a día de hoy es la del antiguo Mons Serratus de los romanos siendo conocida como: La Moreneta. Esta, como marca la tradición fue encotrada en una cueva donde se edificaría una pequeña ermita para su veneración.

Los oscuros orígenes de forma iconográfica y simbólica de las diversas Vírgenes Negras se encuentran fuera de Europa, y fue entre los siglos XI y XII cuando comenzaron a aparecer siempre asociadas a la acción de la Orden del Temple, inicialmente en tierras galas. Con el auge de la Orden proliferaron en Francia unas estatuillas de la llamada “Notre Dame” (“Nuestra Dama”), nombre con el cual se hacía referencia a María (Virgen María). Todas estas imágenes primigenias tuvieron un mismo patrón, rasgos y factura tomadas de una base común sobre la Isis egipcia quien sostenía a su hijo Osiris sobre sus rodillas.

Las imágenes “originales” de la Virgen Negra aparecen bajo la égida de Hugo de Cluny y cuando San Bernardo  y los templarios irrumpen en escena. 

Ramón Hervas

El  nombre Montcada va ligado a su “turó” o montaña, y este,  dio nombre al inicio de un linaje: Los Montcada y a su castillo.

El primer dato documental sobre este topónimo nos lleva al año 986 d.c  de este modo: “…al Ripoll, a prop de Montecatano” (Cart. St. Cugat, doc. 148) y, el primer aporte sobre el Castrum de Montekandano es datado el 11 de octubre de 1043, siendo en aquel momento propiedad de la condesa de Barcelona, Ermessenda, y reseñado en cesión a su hijo y futuro conde de Barcelona Berenguer Ramon.

El primer señor de Montcada fue Guillem de Vacarisses quien en el año 1022 es nombrado como Guillem de Muntanyola para posteriormente, en 1032,  como Guillem de Monte Catano. Con la expansión del feudalismo y el vasallaje los Montcada se convirtieron en un poderoso linaje que tuvo relación con la Orden del Temple, ejemplo de ello es que en el año 1182, Ramon de Montcada (hijo), cede al Temple, los derechos, deberes y dominio de sus tierras en Horta de Sant Joan (Tarragona).

El Castro de Montekatano, como todos los castillos de término se alzaba en lo alto de una montaña o elevación, estos disponían de alguna capilla para la devoción a la virgen o a algún santo dentro de sus muros o en un lugar cercano. En el que nos ocupa, se veneraba la imagen de la Nostra Senyora de la Mare de Déu del castell de Monte Catano, y en sus alrededores de encontraban varias cuevas: la de Na Guilleuma, la del Castell, la cueva del Ermitaño y la cueva de la Mare de Déu.  Y nos vamos a centar en esta ultima.

Según la leyenda, y de forma similar a practicamente todas las que se refieren a vírgenes negras, un pastor se encontró en el interior de la cueva una imagen de la Mare de Déu (Madre de dios o María). Se estima que este lugar fue donde se le dio culto inicialmente a antes de construirse una capilla próxima al castillo para resguardarla de los sarracenos en su ataque a la ciudad Condal de Barcelona. Gran parte de las virgenes encontradas en cuevas tienen la característica de ser de color negro u oscuro, como por ejemplo las de: Montserrat, Arenys de Mar, Puigcerdà, Nuria, Covadonga o Arantzazu.

La primera mención bajo documento sobre la Mare de Déu de Montcada sale en el testamento de Berenguer de Monte Scatani en el año 1134, donde como otros señores feudales, fervientes creyentes todos ellos, dejó como las voluntad que se encendieran velas en su nombre, recuerdo y alma en dicha capilla.

En el “Diario curioso, historico, erudito, y comercial, publico, y economico”. Barcelona, núm. 87  (3 abril de 1762) se cita al respecto:

“De lo dicho, por insinuacion de las Historias antecedentes, solo pueden convencer, que los Indegetas Españoles, permitieron, que à Osiris, que se fingia Jupiter Sol, se le dedicasen Aras en Monjuìch; y despues à su Muger Isis, en Moncada, à Venus en Vendrell; a Marte Oron, en Martorell, y à la Minerva Pallas en Pallas; mas no convencen, que interiormente creyessen los Indigetas Españoles, y si accion de culto ellos les dieron, no passo los limites  del culto humano, que como à Vice Dioses temporales se debe à los Principes, y Reyes.”

Jacint Laporta en  “La Ilustració Catalana,  28 febrero de 1890, núm. 231, a. XI. también nos aporta lo siguiente sobre otros cultos en la zona:

“Se supone que la iglesia de Santa Eulàlia ya existia a finales del siglo VII y que fue fundada  por Quirze, obispo de Barcelona, en el lugar que ocupaba  un templo dedicado a Venus…”

Como hemos mencionado anteriormente, la Virgen o Mare de Déu negra, tiene claras cognotaciones de ser procedente de las tierra del Nilo, concretamente tomando el simbolismo de la Isis egipcia.  Sabemos, que su expansión fue paralela a los territorios por los que pasó la Orden de los caballeros del Temple, y en esto último, el Vallès tuvo una conexión más firme, pues en él encontramos la comanda o encomienda de Collsabadell (Llinars del Vallès), la de Palau – Solità e innumerables donaciones por señores feudales tanto de Polinyà, Barberà, Mogoda o Sabadell a su causa.

Tanto el castillo, que a inicios del siglo XX aún conservaba una sólida torre redonda, como el santuario fueron destruidos en 1917 por la cementera Asland (propietaria de la explotación del Turó de Montcada), y con ellos se desvaneció de la historia la Isis de Montada.

 

Fuente:

El mas y el santuario Luni-Solar de la Pola.

Por Juankar Moreno

El Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac (Barcelona) lo forman el macizo de Sant Llorenç del Munt y la sierra de l’Obac. Con una extensión de 13.694 hectáreas se conocen asentamientos humanos desde la prehistoria quedando en su entorno restos de diversas ocupaciones a lo largo de los tiempos.

Tumbas medievales de la Porquerissa

En la zona se han encontrado fragmentos de cerámica del neolítico, de la edad de Bronce, ibéricos y varios sepulcros medievales, como el que hay en la zona de la Porquerissa. Se conoce asimismo que, desde tiempos inmemoriales se han aprovechado las grutas o concavidades en la roca (Balmas) para realizar construcciones como viviendas  o para dar cobijo al ganado.

EL MAS Y LA BALMA DE LA POLA

La Balma donde se sitúa la fuente de la Pola era parte de la casa o “mas” conocido con dicho nombre. La vivienda era parte de la gruta labrada en la roca, siendo en la actualidad un lugar bien acondicionado para visitar e ir de excursión. La fuente tiene un grifo de la que mana agua constantemente, y a la izquierda, hay un pequeño depósito natural en la roca donde encontramos un letrero informativo que nos habla de ella:

“Fuente típica de Sant Llorenç, se encuentra en una zona de pinar o conglomerado. De caudal escaso pero regular, el agua contiene una cierta cantidad de carbonatos debido al sustrato geológico. Cuando llueve, el agua se infiltra en la tierra y se cuela lentamente por las grietas de las rocas. La veta de la fuente de la Pola es recogida por una cisterna, a fin de aprovechar el agua acumulada.”

En el entorno hay dos mesas de piedra y cemento, una con bancos a un lado, desde las cuales podemos visualizar los restos de una pequeña construcción con una puerta tapiada, estrecha y alta. Diversos ganchos clavados en la pared a unos dos metros del suelo y restos de lo que fueron en su día canalones (para evacuar el agua de un ya inexistente tejado). indicándonos todo ello la magnitud de lo que fue el edificio.

Algunos documentos antiguos citan el Mas de la Pola en los alrededores de la gruta del mismo nombre; los propietarios de la masía de la Mata, lo compraron en el siglo XVI. Anteriormente era propiedad de Berenguer de Peguera que en el año 1570 lo vendió junto con el Mas Rouriga. Las primeras noticias que se tienen de esta masía, son del año 1420.

Y en otro documento reseñan sobre el lugar:

“En las rocas de la izquierda de la gruta, se han encontrado agujeros en las piedras que forman un canal muy marcado, parece ser que eran para colocar unos troncos de madera, para hacer una primitiva atalaya de defensa”

EL SANTUARIO LUNI-SOLAR DE LA POLA

“En tiempos ancestrales un determinado lugar no era considerado sacro porque se hiciera culto, al contrario, se hacía culto porque se consideraba sagrado”.                                                                                                                A. Rebullida Conesa

El sentimiento que determinaba la sacralidad  de un lugar era la aparición de prodigios, la creencia en poderes y fuerzas naturales, o simplemente, un fervor religioso producido por la situación o la configuración del paraje. En la Pola se unían todas las condiciones para florecer ese sentimiento religioso, pues se trata de un lugar boscoso, elevado, alejado, junto a una gruta y una fuente, y lo que se expresa como determinante: la unión en un mismo lugar del símbolo de la fecundidad. Representado por un monolito y el de la maternidad, por la cueva. A todo  ello ise le suma la orientación del conjunto pétreo.

Cabe pensar que en el conjunto de la Pola se practicaba un culto a la Madre-Tierra por los agricultores matriarcales que desde la llanura subían en romería, y que posteriormente derivó en un culto astral del Padre-Cielo, algo muy propio de las sociedades patriarcales y similar a lo acontecido en otros santuarios de las civilizaciones clásicas.

Siguiendo la pared de la Balma, en medio de unos pasajes entre encinas, se destacan dos rocas verticales separadas por una diaclasa que se estrecha hacia el fondo. Llegados aquí se divisa una brecha de dos metros y medio de altura y medio metro de ancho que lleva a la entrada a una cueva.
Estando frente al bloque rocoso y por su parte izquierda sube un camino, el cual, nos permite llegar a la parte superior y, bajando unos escalones nos acerca a una repisa desde donde se aprecian seis encajes o agujeros hechos en la pared, en línea y paralelos con otros seis de la otra cara, estos últimos por cierto, muy erosionados. Todos ellos están repartidos con unas medidas de 35 x 35 cm y 20 x 20 cm.

El ingeniero A. Rebullida barajó la hipótesis que posiblemente servían de encaje para unas vigas, y que estas sostenían una cubierta o balcón que alargaba la parte superior de la diaclasa.
Se le supone que debían tener una cierta inclinación hacia la entrada de la cueva, ya que así se observan los baches desde la roca izquierda. Mirando desde esta posición, en el rellano se distinguen siete agujeros hechos en su periferia, cuatro redondos y tres de rectangulares (números 2, 3, 4, 5 y 1, 6, 7). Variando entre 17 x 13,5 cm y 12 x 12 cm y tienen unos 13 cm de profundidad.

Volviendo por el camino por el que subimos y de nuevo de frente a la mole granítica, se puede acceder por la pendiente del badén que forma la diaclasa a la entrada de la cueva. Desde aquí podemos visualizar, en las dos paredes laterales, que hay en cada metro y medio unas cavidades de 15 x 15 cm. Cabe la posibilidad, que su uso fuese para encajar travesaños que soportaran un piso horizontal desde la boca de la cueva hasta el rellano de la roca de la izquierda. La altura desde la cubierta superior a la plataforma es de siete metros y hasta al pie del monolito de dieciséis, la distancia entre la vertical de la pared externa de la cubierta a la pared interna frontal a la entrada de la cueva es de ocho metros. (medidas tomadas por A. Rebullida).

En el solsticio de verano y solo al mediodía es cuando la luz del sol ilumina el rellano del pie de la cueva, dejando el resto a la sombra. En el transcurso de los días y la misma hora, la claridad va subiendo y el equinoccio llega a la parte baja de la boca de la cueva; días después se desliza dentro e ilumina su interior. Por otro lado, en el solsticio de invierno la luz alcanza su punto mas alto empezando un cuarto de hora antes de las doce, hora astronómica, con una línea vertical que se ensancha hasta las doce. Es entonces cuando se mueve y estrechándose desaparece unos tres cuartos de hora más tarde dejando de nuevo la cueva a la sombra.

Subiendo al rellano circular de la roca izquierda la visión del panorama se nos limita por la pared de la gruta y por el estribo que baja en ángulo recto. Al sur podemos ver toda la cordillera de Montserrat y al oeste la vista se hunde en la comarca de la Segarra.

Más cerca se divisa el Turó de Grisén, de 790 metros de altura, y al sur, Castellfollit del Boix, siendo por donde desaparece el Sol en los equinoccios.

Si se colocan jalones verticales en los agujeros números 1 y 2 y se observan las sombras producidas cuando el Sol pasa por el meridiano, se constata que la sombra del jalón 2 se sobrepone a la del 1, lo cual nos indica que su alineada es exactamente Norte-Sur. Desde este sitio la puesta del Sol en el solsticio de invierno se produce por detrás Montserrat, cerca de la ermita de Sant Joan, a unos 900 metros de altura y 13 kilómetros de distancia.

Alineando los agujeros 1 y 5, los de mayor separación de entre los siete, podremos ver en el momento del ocaso que el disco solar queda tangente al lado derecho de la línea visual de los palos. Sobre el plano, la alineación de los agujeros 1 y 5 aporta un ángulo de unos 32 grados con la línea Este-Oeste, la visual marcada por el lado izquierdo del agujero 2 y el lado derecho del agujero 4 da con la línea equinoccial un ángulo de 25 grados, y la parte izquierda del agujero 7 con tres cuartos del agujero 6 tienen un ángulo de 39 grados respecto a esa línea. Estos dos últimos valores corresponden a las posiciones interna y externa de la Luna en el verano respecto al solsticio de invierno.
Seguramente el agujero número 6 fue rectificado para ajustarlo a dicho valor de 39 grados. Según Rebullida,  tal posición sólo se puede comprobar una vez cada 18,61 años. La alineación del lado derecho de los agujeros 3 y 4 marca la línea equinoccial con una diferencia de dos grados, pero sin embargo, la alineación con el Turó de Grisén da  una exacta referencia de los equinoccios.

Boceto de la supuesta configuración del santuario luni-solar

Con la construcción de la cubierta superior y del piso inferior consiguieron un recorrido más amplio de la sombra, y por tanto, un gnomon¹ más preciso para determinar la duración del año y de las estaciones.
Indicando de este modo los siete astros móviles de la esfera celeste con las siete cavidades, y a la vez, con su alineación marcaron el meridiano, el solsticio de invierno y las posiciones extremas de la Luna en verano. Todo esto les permitió crear un calendario luni-solar para fijar las fiestas rituales.

Conociendo el ciclo de 18,61 años o 230 lunaciones de la regresión de los nodos, es probable que descubrieran también el periodo llamado “saros” de 223 lunas en que se repiten, aproximadamente a las mismas fechas, los eclipses lunares y solares. Los antiguos caldeos lo empleaban para predecir con bastante seguridad los eclipses lunares, pero respecto a los solares, sólo sabían la posibilidad ya que es muy difícil que la estrecha sombra de la Luna pase en un tiempo corto para una misma región.

Este tipo de predicciones darían paso más adelante a la Astrología por medio del desarrollo de muchos santuarios oraculares de la antigüedad.

SU DATACIÓN

Observando la alineación de los agujeros 1 y 5 en el solsticio de invierno, se muestra que el Sol queda tangente a la visual de los palos. El diámetro aparente de este es de 32 minutos. Suponiendo que estos minutos son el desplazamiento desde cuando se hizo la alineación 1 y 5 hasta la posición actual, este recorrido permite de tener una idea del tiempo pasado.

Según los cálculos, es de 1,16 minutos por siglo el valor en que disminuye el ángulo de los puntos solsticiales con la línea Este-Oeste debido a la variación de la oblicuidad de la eclíptica, por lo que esos 32 minutos dan una cifra de 2750 años transcurridos desde que se hizo, cantidad que se puede considerar mínima ya que la desviación debería ser mayor al estar el Sol completamente invisible detrás de los palos.

1- Cualquier objeto alargado cuya sombra se proyectaba sobre una escala graduada para medir el paso del tiempo

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Los homónimos de Ripoll en el Valles Occidental.

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Consultando las publicaciones históricas en referencia a los orígenes del monasterio de Ripoll, se hace un poco difícil precisar con exactitud la fecha más antigua del topónimo ripollés por las diversas opiniones de los autores que se diferencian incluso del año de la primera consagración del templo. No haremos después la relación bibliográfica de las obras consultadas porque sería más larga que esta breve comunicación. Lo que por nuestro caso interesa, es precisamente el homónimo entre la ciudad monacal de Ripoll, el río Ripoll y la villa de Ripollet, estos dos últimos situados en la comarca de Sabadell. Para hacer comparaciones entre unos y otros, tenemos que recurrir indudablemente a las fechas mas antiguas para intentar averiguar donde fue pronunciado por primera vez el nombre de Ripoll y así saber su procedencia.

Por lo que hace mención al monasterio de Ripoll, anotamos que la primera consagración se realizó en el año 888, según expresión de la mayoría de los historiadores, pero ya existe mención de Ripoll en 880 y quizás el 873. Aunque se supongan datos más antiguos como de la época romana, prescindimos de ellos por no tener una base documentada, y así podemos aceptar el año 873 como la mas antigua. Desde el siglo IX, el nombre de Ripoll es expresado de diferentes modos como sucede de forma semejante con el río Ripoll, por ejemplo: Rivi-pullo, Riui-Pollentis, Rivi-Pullensis, Rivo-polleto, Rivo-pullo, Rivo-pollis, Riu-polleta y en otras formas, con más o menos el mismo sentido, así como alguno de estos nombre se aplican a la ciudad de Ripollet a partir del siglo X. Pero el hecho concreto de Ripoll, en todos aquellos nombres existe una misma expresión de origen como es la situación del lugar entre la confluencia de los ríos Ter y Freser. Quizás deberíamos rechazar aquella opinión que el nombre de Ripoll es relacionado con el «pullus» latín, o sea el gallo, y si bien es verdad la semejanza, mas creemos que los nombres de lugar son hijos propios de su comienzo histórico, ya que reflejan una causa bien justificada según sus características naturales, si bien es claro que también aceptamos algunas excepciones.

Tras la consagración, la influencia religiosa y cultural del monasterio de Ripoll tenía que ir en propagación constante toda la Cataluña condal y reconquistada. Los monjes, para relacionarse con otros monasterios de aquella época, deberían ir de un lugar a otro siendo conocidos como los monjes de Ripoll mas que como monjes benedictinos, y de esta manera, el nombre ripollés se iba conociendo en los lugares rurales cercanos a las comunidades religiosas y en los núcleos de población junto a los castillos feudales. Ciertamente, nos dolemos del escaso conocimiento que tenemos de las muy posibles, o mejor dicho, necesarias relaciones entre los monjes de Sant Cugat del Valles y aún con más condolencia con el monasterio de la montaña de Sant Llorenç del Munt, del que es conveniente hablar porque podría ser el principal vínculo de los orígenes del nombre del río Ripoll, que nace en una de las vertientes cercanas a esta montaña, conocida popularmente «La Mola».

Sant Llorenç del Munt, en el Valles Occidental, habría podido existir entre los años 947 y 957, al menos como iglesia o ermita hasta que llegaron los monjes benedictinos que, como se supone, procedían del potente cenobio de Sant Cugat, de la misma comarca vallesana. Precisamente, se cree que la transformación en monasterio se convirtió hacia el 974 cuando se establecieron los primeros monjes santcugatenses.

Todos estos datos mencionados interesan como la comprobación que muy anteriormente había sido fundado el monasterio de Ripoll. Con esa intención, queremos insinuar que durante la diferencia de cerca de un siglo, algún o algunos de los monjes de Ripoll hubieran, por diversas razones, venido a Sant Cugat y después en Sant Llorenç del Munt. Pero aunque nuestro pensamiento quiere unificar otro lugar para explicar los orígenes del nombre homónimo del río Ripoll, nuestro «Rivo-Pollensa» vallesano. El historiador sabadellense Miquel Carreras, de perenne memoria y maestría, escribió que en la segunda mitad de los siglo X, los monjes de Sant Cugat eran propietarios de una parte de las tierras de lo que actualmente es el núcleo de la ciudad de Sabadell y otras tierras del término, especialmente las situadas en las orillas del río Ripoll, y que después fueron los monjes de Sant Llorenç, y así, estos benedictinos del Munt, construyeron las tierras de regadío y los primeros molinos rurales cerca del río, así como hicieron la famosa acequia Monar para regar aquellas tierras y mover también las grandes ruedas hidráulicas de aquellos molinos.
En aquel tiempo, las orillas del río Ripoll debían ser fecundas en vegetación por los numerosos torrentes y rieras que habían. Por ejemplo, las mejores huertas que todavía podemos ver, se encuentran en las terrazas del propio río. No queremos hacer comparaciones exactas, pero sí que nos imaginamos que alguno de los monjes antes ripollés y después de Sant Cugat o del monasterio del Munt, hubiera estado presente en aquellas grandes transformaciones rurales cerca del río, y contemplando el hermoso panorama natural del lugar presidido por la montaña y el monasterio de Sant Llorenç, y quizás un poco añorado o por recordanza de aquel otro frondoso valle ripollense, también presidido por un gran monasterio, hubiera querido dejar igual nombre de Ripoll como la distinción honorífica por semejanza que se hubiera querido relacionar. Ya no sería necesario decir que hacemos estas suposiciones sin tener ningún fundamento documental, pero sí podemos resaltar la fecha del 982, una de las más antiguas, que nuestro río era llamado con el nombre de Ripoll, y esta referencia ya liga con aquel tiempo que hemos supuesto la presencia de los monjes de Ripoll en las tierras vallesanas.

De lo contrario, para demostrar que no puede ser muy grave nuestra equivocación en estas comparaciones, podemos recordar que Santa Cecilia de Montserrat, primer monasterio fundado en la montaña montserratina hacia el año 945, también tuvo una influencia, y está bien documentada, del monasterio de Ripoll, ya que incluso dependía a veces de los abades que procedían de este mismo monasterio. Queremos decir, sin embargo, que en pleno siglo X, los monjes de Ripoll existían seguro en Santa Cecilia y posiblemente en Sant Cugat y en Sant Lloreç.

El río Ripoll, con un recorrido aproximado de 37 kilómetros, nace en la sierra de Granera poco más arriba de la villa de Sant Llorenç Savall. Sigue por Sant Feliu del Racó, Castellar del Valles, Sabadell, Barberá, Cerdanyola y Ripollet, y llegando a Montcada forma el río Besós. Entre aquella cantidad de afluentes que nutren el Ripoll, nos interesa ahora la mención del Río Tort, arroyo de unos 7 kilómetros de recorrido y que tiene nacimiento en el término de Castellar, en las estribaciones del Puig de la Creu. Cuando llega al Ripoll, lo hace precisamente por debajo del cerro donde había existido el castillo medieval de Arraona, bordeando antes la sierra de la Salut donde en la época romana estaba la mansión con el nombre de Arragonem. Fijémonos como los orígenes de Sabadell se encuentran entre la sierra de la Salut y la colina del castillo de Arraona a la izquierda del río Ripoll y a cada lado del Río Tort. Queremos así modestamente comparar la población de Ripoll entre el Ter y el Freser y el castillo de Arraona entre el río Ripoll y el pequeño arroyo del río Tort. Si la villa condal ripollesa nació entre aquellos dos ríos, la cuna de Sabadell como fue el castillo de Arraona, reside entre el arroyo del río Tort y el río Ripoll. Y aunque hay otras coincidencias, ya que si Ripoll creció vigorosamente por la influencia cultural y religiosa del monasterio, Sabadell, o sea la antigua Arraona, tenía como arteria vivificadora el paso de la gran vía romana de Cádiz a Roma que al pasar por el río Ripoll y por la colina del castillo, seguía por la orilla del río Tort para subir a continuación subiendo la sierra donde era edificada la Arraona romana.

Desde siempre, el punto de importantes caminos, se considera como poblaciones con mejores posibilidades de desarrollo, y ahora hay que recordar nuevamente como los monjes Benedictinos de Sant Llorenç del Munt, escogieron aquellos lugares para construir los primeros molinos de harina que después se fueron transformando en traperos y algunos en papeleros, sembradores que fueron de la industria textil que unos siglos después tendría Sabadell. Algunas de estas consideraciones, repetimos que no tienen unos fundamentos históricos, pero sí efectivamente unas semejanzas naturales: geológicas por la configuración de los terrenos fluviales y geográficas para la evolución. Además querer para Sabadell y el río Ripoll unos orígenes comparativos con el propio Ripoll, siempre sería un honor que comportaríamos los sabadellenses con mucha satisfacción.

El otro homónimo de Ripoll «cuna de Cataluña», es el diminutivo de Ripollet, ciudad situada a la izquierda del río Ripoll y a 7 kilómetros de Sabadell. Aquí podemos constatar las grandes influencias de los ríos en dar su nombre a poblaciones cercanas a su recorrido, y podríamos nombrar pueblos y ciudades con apellidos fluviales bastante conocidos, pero Ripollet nos presenta una doble característica, para que en el transcurso del tiempo ha tenido dos nombres diferentes, al igual que Sabadell, el Arraona romana y medieval. Antiguamente, Ripollet se llamaba «Palatio Auzida» según los documentos más tardios y que transcribimos a continuación del volumen IV de las «Notas Históricas del Obispado de Barcelona», primera parte de la «Mesa del Cartulario de San Cugat del Valles, recopilación y notas por Mn. Josep Mas. Barcelona 1909. Textualmente dice así: «Año 973. Enero día 25. Teudart y Linol, su mujer, permutan con los monjes de Sant Cugat, las partes que tienen en el molino junto a« Palatio Auzido », aun cuando tiene el alodio de Sant Cugat y que había sido del difunto Sesenundo, de Ermengarda y de Hitardo hasta el río «Riopullo», y Palou que era de Hela, hasta el alodio de Lioul y de Teberga y sus herederos. Recibimos de Sant Cugat otra tierra ». Esta fecha de 973, es anterior a la de 983 que muchos historiadores han citado como la primera.

El nombre de «Palacium Auzit» perdura hasta el siglo XI, pero anteriormente ya se encuentra el territorio de «Riopullus» y «Riuispollensis» junto con la anterior en el mismo siglo X, y esto quiere decir que poco a poco, el nombre del río irá borrando el topónimo primitivo, como así lo vemos en el 1090, se le llama «Ripollensis», y en 1094 «Rivipollenti», y otras derivaciones similares. Pero el documento más expresivo del cambio de nombre, es del año 1162 que dice: «Pere Oliver y Dolga, su mujer, dan y definen en Sant Cugat la toma del agua y el pasaje por su alodio, a utilidad de los molinos de Sant Cugat que son al Ripollet, «Riuo-polleto», de modo que los monjes siempre puedan pasar agua del Ripollet ». Indudablemente, el nombre de Ripoll, originado en el agrupamiento del Ter y el Freser, se imponía favorablemente en el Valles Occidental de dos maneras muy diferentes como el río y una población, pero dos cosas hermanadas que desde un principio dieron y siguen produciendo, prosperidad industrial y comercial en la comarca del «flamen Rivipollensis»

Fuente: Obra Sabadellenca 1953-1978, pag. 159 -163 ( Rafael Subirana i Ollé).

Traducido del original en català

El hipogeo de Can Bussineri

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Un hipogeo (del latín: hypogaeumy, y este del griego: ὑπόγαιον, que vendría a ser “cámara subterránea”) era una bóveda bajo tierra que en la antigüedad se usaba para depositar y conservar los cadáveres sin incinerarlos (sepulcros o cámaras funerarias). Los hipogeos excavados en la época moderna (siglos XVI-XVIII) también conocidos popularmente como grutas o fresqueras tenían una función diferente. Estos suelen constar de una entrada escalonada, un pasillo y un cuarto final.

El acceso del hipogeo de Can Bussineri (en el siglo XVI llamada Can Rei) en la población de Sant feliu de Codines, está en la zona mas baja de la vivienda siendo una abertura entre la parte inferior de una pared y el suelo (en la actualidad enrejada) transcurriendo a 4 m. bajo el nivel de la calle.

Su recorrido parte desde la casa hasta el centro de la calle (plaza de la iglesia) constando de tres tramos. La galería tiene una altura de 2 m. con un ancho de 80 cm con el techo redondo (de arco) para acabar en una sala circular de 2 m. de diámetro y 1.5 m. de altura, el techo de esta sala es tipo cúpula de forma esférica.

El material excavado en la galería (así como en toda la zona adyacente a la iglesia) es travertino con tierras de tipo arenisco, conocido como Codines, dando el sobrenombre a la población.

Fuente.

La Torre dels teòsofs.

Tras la creación de la doctrina espírita extendida mediante los libros de Allan Kardec, esta llega España de forma clandestina y provoca, en consecuencia, una fuerte presión por parte de la iglesia para que se vetase bajo orden ministerial la publicación de libros sobre esta temática. Esta prohibición se hizo efectiva el 9 de octubre de 1861 y ligada a ella se quemaron más de 300 obras incautadas en la aduana, aunque la reacción popular no hizo mas que se propagara y aumentara la doctrina del francés .

Llegada la segunda República el espiritismo estuvo totalmente integrado y representado en gran parte de la sociedad española sin diferencias de clases. Sin embargo, no duró mucho la ilusión espiríta y, en 1939 tras el alzamiento militar y desaparecida la República la doctrina queda nuevamente vetada.

En Sabadell este movimiento estuvo presente por el Centre d’Estudis Psicològics creado en 1911 y clausurado en 1939 por la dictadura franquista. El CEP llegóo a ser un centro de referencia tanto a nivel local como nacional y fue el precedente del Centre Espirista de Sabadell. De este último formó parte Magdalena Calonge i Panyella (Castellbell i el Vilar 1872-Sabadell 1955) quien en esta materia se forjó una gran reputación.

El 31 de Diciembre de 1924 la señora Calonge fundó la Rama “Fides”*, un grupo sabadellense adherido a la Sociedad Teosófica de Helena Blavatsky. La fundació vallesana se instaló entonces en la Torre de la Serra d’en Camaró siendo este un edificio de estilo helvético propiedad de Magdalena. El movimiento fue «una sociedad o comunidad para la búsqueda de la sabiduría divina, sabiduría oculta o espiritual», a medio camino entre Oriente y Occidente, pero con relaciones con los movimientos sociales de la época como era: el republicanismo, obrerismo, el modernismo artístico o el naturismo. Además, en sus instalaciones de organizaron fiestas, conferencias, conciertos y colonias.

Con un recorrido de 70 años, la sociedad sabadellense se disolvió en 1995, y en homenaje, la ciudad dedicó una exposición a esta Societat Teosòfica Rama Fides. La casa pasó a manos del consistorio en modo de cesión, bajo la condición de ser para uso con fines sociales sanitarios.

En la actualidad el edificio (conocido como “La Torre”) es la sede de la asociación Ethos, quienes trabajan para la prevención y rehabilitación de dependencias.

*Fides en la mitologia romana era la diosa de la confianza.

La aparición de la Virgen de Lourdes en Can Cerdà.

Fundación Can Cerdà-​Carretera de Horta a Cerdanyola BV-1415 Km 4.

El 8 de noviembre de 1974, Josefa (Pepita) Pugés quien residía en el barrio de Horta en Cerdanyola del Vallès escuchó una voz invisible que le invitó a ir a un paraje cercano conocido como Can Cerdà, en la carretera que llevaba de Barcelona a Cerdanyola.

De este modo comezaría lo que fue la aparición de la virgen de Lourdes en el pueblo barcelonés.

Pepita Pugés

Pepita Pugés nació el 20 de Septiembre de 1920 en un entorno de ferviente fe religiosa, ya desde pequeña demostró una gran devoción a Jesucristo y a la Mare de Déu. Según ella sostuvo a partir de su primera comunión conversaciones con Jesús cada vez que comulgaba. Con veinte años de edad, y tras tener una visión, hizo el intento de hacerse religiosa, pero su padre le impididió el ingreso en un centro religioso.

Pepita, en compañía de un grupo reducido de personas, guiada por aquella voz sin origen se acercó sobre las cinco y media de la tarde a una pequeña explanada en un paraje llamado Can Cerdà. Justo dónde había un árbol medio caído comezó a rezar tres partes del Rosario y entró en éxtasis.
En ese momento, manifestó que la Virgen fue quien le había hecho acudir al lugar, ordenándoles que debían reunirse allí cada día 11 para rezar la tres partes del Rosario. Asímismo, precisó que la virgen que se le apareció era de Lourdes, pues iba con la misma advocación y ropaje que la señora se presentó ante Bernadette Soubirous en Francia.

Pasados tres días (11 de noviembre) el grupo creció notablemente, siendo una quincena de personas las congregadas ante el árbol donde tuvo lugar la manifestación. Ese día, sobre las seis y media de la tarde y rezando el Rosario, Pepita, en pleno éxtasis, transmitió la palabra de María:

“Yo soy la Virgen de Cataluña”.

Y luego continuó:

Vengo para salvar a Barcelona y a Cataluña especialmente, y con ellas también a España y al mundo entero”.

En poco tiempo la cantidad de advocadores fue en aumento, y fue tomando su punto álgido, a partir de salir en el mítico programa Informe Semanal un reportaje grabado el 11 de marzo de 1976 en Can Cerdà.
Entre la variada cantidad de mensajes que supuestamente dio la Virgen a través de Pepita esta incesantemente requería Oración y Penitencia. La oración consistía en el rezo de las tres partes del Rosario, y la penitencia, el Vía Crucis.

El 11 de Enero de 1975 bendijo el agua de un pequeño manantial haciéndola “milagrosa”, manantial conocido en la actualidad como la Font de la Mare de Déu. También ordenó que le erigieran una capilla, la cual que hizo efecto y se acabaría de construir en 1999.

En Can Cerdà, de forma similar que en otros lugares como: Garabandal, El Escorial, Lourdes o Fátima también se dieron los fenómenos de curaciones o bailar el Sol.

Llegado el 30 del Mayo de 1976, María dijo a través de Pepita:

El día 15 de agosto será el último día que me apareceré”.

Y precisamente ese día 15, por expreso deseo del Cardenal de Barcelona Pepita no se presento en el habitual paraje de Can Cerdà, no obstante, la Virgen sí que se le apareció allí donde ella fue. Este fue el último mensaje de muchos que se habían pronunciado a lo largo de dos años.

La vidente de Cerdanyola fallecería el  30 agosto de 1978, dejando una devoción que perdura hasta la actualidad.

 

La estatua-menhir del Pla de les Pruneres.

En abril del 2009 durante las obras de construcción de un parquing en el Pla de les Pruneres (Mollet del Vallès), se encontró enterrado a 10m de profundidad un curioso menhir del neolítico.
Por lo general, un menhir suele ser el elemento mas sencillo (poco elaborado) de monumento megalítico, consistiendo en un bloque de piedra de forma vertical usado de forma aislada o como parte de un Cromlech. Fuera de ese modelo, hay algunos casos en que el menhir puede tener grabados o representar una figura antropomorfa.
Del monolito que hablamos en este caso es de ese última forma. Con una altura de 490 cm, 69 cm de ancho y 110 cm de profundidad tiene un peso aproximado de 6 tn, siendo la estatua-menhir más grande de Europa. Su composición es de arcosa (roca sedimentaria formada a partir de la erosión de rocas graníticas) un tipo de material, que curiosamente, no es originario de esa zona y por lo que se plantea que el menhir fue trasladado desde otro lugar (se baraja de la Serralada Litoral o del Figaró).
Zona frontal y trasera

Uno de los hechos que lo hace una rareza es, por qué tiene decoradas las zonas estrechas de la piedra en vez de las más anchas, lugar dónde hay más espacio para realizarlo y común en todas las estatuas-menhir existentes en Europa. En todas las encontradas las decoraciones siempre están situadas sobre las caras más anchas, catalogándola como un caso único.La técnica escultórica elaborada es diferente en ambos lados, mientras que lo representado en la cara frontal es en bajorrelieve con una técnica detallada. En su cara inversa es mediante repicado y posterior abrasión.

Rostro esculpido

En su parte frontal hay esculpido un rostro con la representación de la clásica “T” facial. En ella se encuentran dos ojos a lado y lado de un relieve vertical que representa la nariz. Sobre ésta, unida a ella pero dispuesta de forma horizontal y con un pequeño arqueamiento hacia arriba, encontramos representadas las dos cejas.
La representación de la clásica “T” facial es propia de las figuras del grupo Languedociano, pero con la variante que una cara tan regular o geométricamente ordenada no se encuentra en el Languedoc, y sólo se ha encontrado en algunas piezas datadas a finales del cuarto y la primera mitad del tercer milenio, resultando, muy alejadas de este menhir.

Parte trasera de la estatua-menhir

En su parte posterior hay varias representaciones, teniendo una difícil interpretación al carecer de otras similares en Europa para poder cotejarlas.

Actualmente la pieza se encuentra en el patio de la biblioteca de Can Mulà.

Fuentes: 1, 2,3

La ermita de Sant Vicenç de Sarriera (Verders)

El pantano de Sau, en la comarca de Osona ( Barcelona), se inauguró en el año 1962, aunque físicamente se le sitúa en el municipio de Vilanova de Sau, sus aguas se extienden por tierras de diversas poblaciones como son: les Masies de Roda, Tavertet y Santa Maria de Corcó, y anegando en su totalidad el municipio de Sant Romà (del cual, cuando baja el nivel del agua se puede ver el campanario de su iglesia románica.)
Al igual  que la iglesia de Sant Romà, la conocida como Sant Vicenç Sarriera o Sant Vicenç de Verders en Santa María de Corcó también se dio como perdida. Entre finales de 1973 e inicio de 1974 y aprovechando un momento de sequía, con la consiguiente bajada de nivel de las aguas del pantano, se desmanteló la ermita para ser reconstruida en Sabadell (bajo la dirección Camil Pallàs, arquitecto de Conservació de Monuments de la Diputació Provincial  y subvencionado por la Caixa d’Estalvis de Sabadell.)
Original
 Historia de la ermita.
La datación de la ermita de Sant Vicenç de Sarriera se estima entre el 1073 al 1100, su nombre original era el de Sant Vicenç de Sarriera, sirviendo de parroquia para las masías y casas de la demarcación del Monasterio de Sant Pere de Casserres. En el año 1572 deja de tener un carácter y uso religioso y al estar en las cercanías del Mas Verders  adopta o se le empieza a conocer por este sobrenombre.
La construcción es de estilo románico, presentando características prerromanas y lombardas. Su acceso es de arco redondo con un premarco de piedra, su estructura es a modo de una nave única con boveda de cañón y un ábside semicircular decorado con semi-arcos lombardos sobre un ventanal (central), dispone de una puerta lateral que al igual que la principal es de arco de medio punto. La cubierta se conforma a dos aguas siendo de tejas.

Aunque la intención inicial del proyecto era el traslado de la totalidad de la ermita (piedra a piedra), parte de la construcción (de su zona inferior) se quedó bajo las aguas del pantano al ser transportadas en barca y al sufrir un naufragio dicha embarcación. Por lo cual hay partes que no son originales.

Situación.

La ermita se encuentra en el bosque de Can Deu, junto a la masía del mismo nombre y siendo parte de la fundación Espai Natura.

Dirección: Carrer de la prada s/n (continuando a  Carrer bosc masía Can Deu, 1)

Fuentes: 1, 2, 3

El claustro musical de Sant Cugat.

“Cuando, por primera vez, visité el monasterio de Nuestra Señora de Ripoll quedé muy sorprendido a la vista de los anímales esculpidos en los capiteles del claustro. Su extraño ritmo de sucesión me recordó una antigua teoría hindú perteneciente al siglo XIII, en la que se idenaificaban ciertos animales con determinados sonidos musicales. Me ratifiqué en la idea al contemplar el claustro de la catedral de Gerona, construido en el siglo XI, y el de San Cugat del Vallés, que data del XII”.

                                                              -Marius Schneider-

El musicólogo Marius Schneider (Alsàcia, 1903 – Baviera, 1982) tras múltiples estudios e investigaciones concluyó que, los animales pertenecientes a los capiteles románicos de algunos claustros eran la representación simbólica de notas musicales y que mantenían una correlación rítmica, como es el caso del claustro del Monasterio de Sant Cugat del Vallès, que visitó en 1945. Siguiendo la transcripción (símbolo animal/nota musical) e iniciando un patrón desde el pilar número uno obtuvo la estructura de un himno religioso, en este caso, un cántico en honor a San Cucufate (Sant Cugat) patrón del monasterio. De forma casual, años después y ya fallecido Schneider, en una remodelación se encontraron unos Códices Medievales, y entre ellos, un himno y su partitura musical que coincidía de forma exacta con lo referido por el musicólogo.

Según su interpretación cada figura representa una forma diferente de las notas musicales (redondas, blancas, negras, corcheas. ..) e indica la situación en el pentagrama. Una vez adjudicadas, la nota es mas larga o corta siguiendo como referencia la distancia entre capiteles.

Para conocer cual es el punto desde dónde parte la composición hay que fijar una fecha en concreto, la mañana del 21 de marzo (equinoccio de primavera), en este día concreto el primer capitel que se ilumina es el inicio, a partir de ese momento las notas van siguiendo una idéntica trayectoria al Sol y siempre en dirección a la Sala Capitular.

El claustro, obra de Arnau Gatell tiene una longitud de 30 m. estando rodeado con 72 pares de columnas, sus capiteles están decorados con representaciones de animales y escenas bíblicas.

Correspondencias: Notas musicales/simbología.

Fa: Elemento fuego, simbolizando a su vez a los cabellos; su color era el rojo; su signo zodiacal: Leo; sus astros: el Sol y la Luna nueva. Su día de la semana: domingo; sus personajes equivalentes: médicos y mártires. Los símbolos que lo representaban eran: el círculo, la espada, el relámpago, el bastón y el óvalo. En cuanto a los animales, se reflejaba en el león, la araña, el dragón, la serpiente, el jaguar, el gallo y el pez de fuego.

Do: Enlazaba el fuego con el aire (cabellos, plumas, metales) lo que supone una transición entre el sonido anterior, Fa, y el siguiente, Sol. Sus colores eran el rojo y el amarillo, de los que se obtiene el naranja; los signos zodiacales: Aries, Cáncer y Géminis; planeta: Marte; astro: la Luna creciente. Los sentidos corporales zorrespondían a la vista y al olfato; los números: 2, 11 y 12; día de la semana: jueves. Los personajes eran: héroes, reyes y profetas; símbolos: la mandorla, el hacha doble, la puerta, la pareja, la escalera, el arco, la espiral, la letra S, el árbol quemado y el cuello. Los animales que representaba eran: elefantes, toros alados, caballos, águilas, cabras, palomas, cisnes, caracoles, carneros, lobos y ciervos.

Sol: Elemento el aire (metal, plumas, canto, silbido); color: amarillo; signo: Escorpión; astro: la Luna creciente; sentido: el olfato. Su número era el 3; día de la semana: viernes; los personajes pertenecían a la categoría celestial. Sus símbolos eran triángulos de vértices aplastados y martillos; animales: todas las aves pequeñas, la serpiente alada y la oca.

Re: volvía a constituir un enlace entre la nota anterior y la que le seguía. La tierra y el aire (madera y metal) constituían sus elementos; su signo del Zodíaco: Libra; astro: la Luna creciente; sentido corporal: el gusto; números 4 y 5. El día correspondía al sábado; los personajes equivalentes eran: ángeles, niños, hombres y sabios; símbolos: todas las formas cónicas y rectangulares, el plano inclinado, el corazón, la rueda, el escudo, el lago y la cresta del pavo real. El grupo animal estaba constituido por dragones verdes, pavos reales, ballenas, abubillas, pájaros carpinteros, cigüeñas, golondrinas y gorriones.

La: Representaba a la tierra. Su color era el verde; signo: Virgo; planeta: Venus; astro: la Luna llena. El sentido corporal pertenecía al tacto; los números eran el 5 y el 6; su día de la semana: Miércoles. Esta nota simbolizaba a las mujeres y a los cazadores. A su vez, tenía como símbolos: la piel, el huevo, el pote y el óvalo atravesado por el eje Fa-La. Los animales eran: ruiseñores, lagartijas y cocodrilos o serpientes terrestres.

Mi: enlazaba las notas La y Si. Eran, por tanto, sus elementos la tierra y el agua, sus colores el verde y el azul, que producen el violeta. Como signo tenía a Tauro; planeta a Saturno y astro la Luna menguante. Los sentidos correspondientes eran el tacto y el oído; día semanal: martes; personajes: sacerdotes y pastores. Los símbolos que ostentaba: el trapecio, la maza, el martillo, el yugo, el arco, la coraza, el ombligo y el vientre. En el grupo animal se encontraban la vaca, la oveja, la tortuga, el búfalo, el león y el sapo.

Si: Elemento el agua (escamas). Su color era azul noche; signo zodiacal: Piscis; astro: Luna menguante; sentido: el oído; número: 8. Los personajes representados eran santos, ascetas, pescadores y músicos. Sus símbolos: el triángulo de vértice hacia abajo, los órganos genitales y el bambú. Los animales: peces, garzas, serpientes de agua y arañas acuáticas.

¿Cual era la finalidad de este complejo sistema musical?

Según algunos investigadores, todo el proceso conforma una melodía o letanía a la Virgen, que al cantarla, constituiría una participación activa en el rito (o ritmo) cósmico y una comunicación con las energías reveladoras de la realidad de lo sagrado. Creándose un puente entre el cielo y la tierra fundado bajo la sustancia sonora de los dos mundos.

Fuente: 1, 2, 3

La comanda templaria de Palau de Plegamans


La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón (Pauperes Commilitones Christi Templique Salomonici) quien sería conocida como la Orden Militar del templo de Jerusalem «Equites Militiae Templi Salomonis», fue fundada en Tierra Santa en 1118 por un grupo de caballeros franceses encanbezados por Hugo de Payns, quien fue su primer maestre.

La Orden se convirtió en una poderosa organización que se expansionó mediante numerosas posesiones por toda Europa, especialmente en Francia y en la Península Ibérica. El Temple se instaló rapidamente en tierras catalanas al ser afín a su organización el Conde de Barcelona Ramón Berenguer III (1096-1131), de quien se baraja que fue miembro de la Orden. De lo que no cabe duda al estar constatado documentalmente, son las numerosas donaciones al Temple por parte de las mas importantes familias vallesanas de la época.
El primer asentamiento templario en el Vallès, de modo eventual y en torno al año 1135, se estableció en la iglesia de Sant Martí del Camí, en Collsabadell de Llinars, estimándose que la iglesia les seria aportada mediante alguna donación.

En el año 1036 la Orden disponía ya de varias posesiones cercanas a la riera de Caldes, entre Santa Perpetua y Palau, trasladándose a esta parte del Vallès y fundando la Comanda de Palau.

La Comanda (encomienda) o casa del Temple de Palau del Vallès estuvo fijada en la actual ermita de Sta. Magdalena, que se sitúa cerca de uno de los márgenes de la riera de Caldes. El origen de la fundación va asociada a una familia en particular, los Rovira. Se sabe que varios de los componentes de la familia Rovira fueron miembros de la Orden, e incluso llegando a tener alguno de ellos el cargo de Maestre provincial.

En el año 1140 y una vez asentada la Comanda del Vallès, Palau es el centro neurálgico del Temple en la comarca, llegando a tener propiedades desde la inicial Collsabadell de Llinars, pasando por Palautordera, Parets, Lliçà, Gallecs, Caldes o Cardedeu….

Posesiones de la Comanda de Palau S.XII
Posesiones de la Comanda de Palau S.XII

La comanda del Temple de Palau llegó a consolidarse como uno de los mayores centros de expansión de la Orden en Catalunya, adquiriendo un mas que aceptable prestigio y poder económico. Al tener el Temple la mirada puesta en la ciudad de Barcelona la Comanda del Vallès se trasladaría a esta a finales del s. XIII (sobre el 1280) en el Palau Reial Menor. De este modo la de Palau quedó como administradora de los alodios de la Orden en la zona, pero careciendo del anterior poder sobre otros territorios de la comarca (como ocurrió anteriormente).

Vista del Palau, tomada durante su derribo. Serra (1858?) Arxiu Històric de la Ciutat, Barcelona
Vista del Palau, tomada durante su derribo. Serra (1858?)
Arxiu Històric de la Ciutat, Barcelona

A comienzos del siglo XIV y una vez abolida la Orden paso a ser una casa de los Hospitalarios del Gran Priorato de Catalunya.

Referencias históricas.

-En 1138 se llamó del santo sepulcro
-En 1317 y tras la desaparición del Temple pasó a manos de los Hospitalarios.
-Tras desaparecer los Hospitalarios pasó a manos de Santa Maria.
-En el s.XVII por medio de los feligreses pasa a hacerse devoción a Santa Magdalena.
-En 1835 pasa a manos del Estado mediante la ley de desamortización de Mendizabal.
-En 1970 la adquiere un particular para la actividad agropecuaria. Los objetos mas importantes (Retablo, altar y campana) se trasladan a la Parroquia de Santa María de Palau-solità.

Fuentes: 1, 2, 3